Esta actuación perteneciente a su gira "Confessions Tour", causó una gran controversia y polémica, por la aparición de Madonna entonando su balada de 1986 "Live to Tell" crucificada y portando una corona de espinas. El Vaticano echaba humo, acusando a Madonna de blasfemia (ya había sido acusada de esto en su Blond Ambition Tour y luego fué excomulgada) y de profanadora de los símbolos religiosos cristianos......Yo opino que no. Mirar y juzgar el video.
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Hace 10 años
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